Obispo de San Bernardo en la titulación del CEF: «Una Iglesia con fieles mejor formados es una Iglesia más capaz de evangelizar»

Mons. Juan Ignacio González Errázuriz entregó los títulos a los alumnos de Derecho Canónico, Patrimonio Religioso y Teología del Cuerpo, y les pidió poner lo aprendido al servicio de la Iglesia y de la Patria.

San Bernardo, 7 de noviembre de 2026. El Obispo de San Bernardo, Mons. Juan Ignacio González Errázuriz, presidió el viernes 6 de noviembre, a las 19:00 horas, la ceremonia de entrega de títulos del Centro de Extensión y Formación (CEF) de la Diócesis, realizada en los salones de la Catedral de San Bernardo. Recibieron su título 5 alumnos de los programas de Derecho Canónico, Patrimonio Religioso y Teología del Cuerpo, acompañados por sus profesores, familiares y amigos.

En sus palabras, el Pastor felicitó a los titulados por un esfuerzo que, dijo, supone «sacrificios personales, horas de lectura, clases, exámenes y tiempo restado a otras actividades», y agradeció a los profesores y a quienes hacen posible esta labor formativa. Luego planteó la pregunta que recorrió su intervención: por qué la Iglesia quiere que estas disciplinas sean estudiadas, conocidas y difundidas entre los fieles. La respuesta, explicó, está en la naturaleza misma de la Iglesia, que no es solo una comunidad que reza, sino también «una comunidad que piensa, que enseña, que conserva su memoria, que se organiza conforme a la justicia». Recordó la imagen de San Juan Pablo II en Fides et ratio: la fe y la razón como las dos alas con que el espíritu humano se eleva hacia la verdad.

Derecho Canónico: la justicia al servicio de la comunión

Mons. González explicó que la caridad y la justicia no se oponen, y que una verdadera comunidad de amor necesita reconocer derechos, establecer deberes y resolver con justicia los conflictos. El Derecho Canónico, afirmó, protege los derechos de los fieles, regula la administración de los sacramentos y tutela los bienes eclesiásticos, y su sentido último lo expresa el canon 1752: «La salvación de las almas debe ser siempre la ley suprema en la Iglesia». Por eso pidió que su conocimiento no quede reservado a los especialistas, porque «una Iglesia en la que se conoce y respeta el derecho es también una Iglesia en la que se favorece la confianza y la comunión».

Patrimonio Religioso: custodiar la memoria de la fe

Templos, imágenes, retablos y archivos parroquiales, señaló el Obispo, no son simples objetos del pasado, sino testimonios de la fe de generaciones de cristianos. Vinculó este estudio con el centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Madre de Chile, que la Diócesis celebra este año, y advirtió que «un pueblo que pierde su memoria religiosa pierde también una parte fundamental de su identidad». A los titulados les encomendó ser «custodios de la memoria cristiana».

Teología del Cuerpo: la vocación al amor

Sobre las catequesis que San Juan Pablo II dedicó al tema entre 1979 y 1984, el Obispo destacó cuatro aportes: la unidad de cuerpo y alma en la persona; el significado esponsal del cuerpo, que manifiesta la vocación al don de sí (Gaudium et spes, 24); la belleza y dignidad del amor conyugal, fiel, exclusivo y abierto a la vida; y la redención del cuerpo por Cristo, que sana el corazón y ayuda a vivir la castidad, la cual «no significa negar el amor, sino aprender a amar verdaderamente». Ante la fragilidad de muchos vínculos familiares y la confusión de tantos jóvenes, dijo, esta enseñanza ofrece «una visión positiva, esperanzadora y profundamente cristiana», especialmente valiosa para padres, profesores, catequistas, matrimonios y agentes de pastoral familiar.

Una fe formada para la misión de los laicos

El Obispo subrayó que las tres disciplinas convergen en una misma misión al servicio de la verdad y del bien de las personas, y que la Iglesia desea que sean conocidas cada vez más por los fieles laicos, llamados a ordenar las realidades temporales según Dios (Lumen gentium, 31). «No basta con tener fe. Debemos procurar conocer cada vez mejor aquello en lo que creemos», afirmó.

Recordando que «a quien mucho se le dio, mucho se le reclamará» (cf. Lc 12, 48), dirigió a los titulados tres encargos: seguir estudiando, poner sus conocimientos al servicio de parroquias, colegios, comunidades y pastoral familiar, y mantener la unidad entre el saber y la vida cristiana, porque «el conocimiento envanece, mientras que el amor edifica» (1 Co 8, 1).

Al concluir, agradeció al CEF y afirmó que una diócesis también crece «cuando sus fieles adquieren una formación más profunda». Encomendó a los titulados a la intercesión de la Santísima Virgen del Carmen, Reina y Madre de Chile, y les deseó que su título sea «un nuevo compromiso con la Iglesia y con nuestra Patria», pues «el saber cristiano alcanza su mayor dignidad cuando se transforma en servicio».

Sobre el Centro de Extensión y Formación (CEF)

El Centro de Extensión y Formación (CEF) es una iniciativa educativa del Obispado de San Bernardo que nace como evolución y proyección de la misión del Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCR), institución con más de 20 años de trayectoria en formación académica. Su misión es formar cristianos comprometidos con la evangelización, promoviendo un diálogo fecundo entre la academia y la Iglesia. Sus cursos, certificados y diplomados se dictan en modalidad 100% online, en alianza con docentes e instituciones de prestigio, y el Centro gestiona además oportunidades de perfeccionamiento, como becas para programas internacionales en conjunto con universidades extranjeras. Para solicitar información sobre sus programas: formulario de contacto del CEF.

 

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