San Bernardo, 21 de agosto de 2026. – Fieles a la misión de iluminar la realidad temporal con la luz del Evangelio y el Magisterio de la Iglesia, el Obispado de San Bernardo comparte con la comunidad el más reciente mensaje de Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz. El pasado 18 de agosto, nuestro Obispo Diocesano publicó una profunda reflexión pastoral titulada La prioridad del momento: el trabajo en el portal oficial de la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC).
En el contexto del Mes de la Solidaridad, tiempo litúrgico y pastoral que nuestra Iglesia en Chile vive inspirada en el testimonio de San Alberto Hurtado, Monseñor González aborda con precisión doctrinal el complejo panorama laboral del país. El Obispo nos recuerda que la incapacidad de una sociedad para generar empleo digno no es meramente un déficit económico o una estadística, sino que constituye un “grave problema moral y social” que hiere directamente la dignidad de las personas y el bien común de la nación.
El impacto en la familia, núcleo de nuestra Diócesis Con particular cercanía y preocupación de pastor, S.E.R. Monseñor González advierte que la primera víctima del desempleo es la familia. La falta de estabilidad y sustento retrasa decisiones fundamentales en los jóvenes, dificulta la celebración del sacramento del Matrimonio, desincentiva la natalidad y genera dolorosas tensiones en los hogares de cada Parroquia de nuestra jurisdicción.
Recordando la encíclica Laborem exercens de San Juan Pablo II, el texto ofrece una catequesis vital: el trabajo humano es la vocación originaria otorgada por Dios al hombre desde la Creación, y un sistema que priva a los ciudadanos de trabajar dificulta su desarrollo espiritual y humano.
Un llamado a la corresponsabilidad en el mundo empresarial y político Dirigiéndose de manera particular al valioso público de la USEC -hombres y mujeres llamados a liderar en la empresa bajo los principios de libertad, justicia, verdad y solidaridad-, el Obispo realiza un llamado a la acción desde la Doctrina Social de la Iglesia, exhortando a la prudencia y a la construcción conjunta sin confrontaciones:
A los gobernantes y creadores de políticas públicas: A fomentar la estabilidad jurídica y favorecer la inversión, alejando la burocracia que asfixia a los más débiles.
A los empresarios e inversionistas: A recordar que la empresa posee una dimensión social. En tiempos de crisis, la legítima búsqueda de utilidades debe ceder paso a la necesidad moral de preservar los puestos de trabajo y el bienestar de las familias.
Al sistema educativo y a los trabajadores: A formar a las nuevas generaciones de cara a las verdaderas necesidades del país, cultivando siempre el amor por el trabajo bien hecho.
Invitación a la oración y a la comunión eclesial Desde la Secretaría de Comunicaciones, invitamos a todos los fieles a reflexionar sobre esta columna. Asimismo, pedimos a todas las comunidades que, durante la celebración de la Eucaristía dominical, unamos nuestras oraciones por todos aquellos hermanos que sufren el dolor del desempleo. Que la Virgen del Carmen ilumine a nuestras autoridades y empresarios para que el trabajo digno vuelva a ser motor de desarrollo, bajo la premisa que nos dejó San Alberto Hurtado: “La caridad comienza donde termina la justicia”.
Para profundizar en el mensaje íntegro de nuestro Obispo, invitamos a la comunidad a leer la publicación original: La prioridad del momento: el trabajo.
Secretaría de Comunicaciones | Obispado de San Bernardo


