La iniciativa, nacida de la colaboración entre credos y la sociedad civil, celebró un año más como referente de consuelo espiritual para pacientes y funcionarios.
En una solemne ceremonia realizada este sábado 25 de abril, la comunidad del Hospital El Pino celebró el aniversario de la “Cruz Unificadora” y el “Altar de la Fe”, espacios sagrados que se han convertido en un pilar de esperanza y unidad dentro del recinto asistencial.
El encuentro contó con la participación del Obispo de San Bernardo, Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz, junto a los presbíteros Óscar Paredes y Jonathan Aristizábal, sumándose además autoridades del hospital y líderes de diversas denominaciones religiosas.
Un origen de unidad y servicio Durante la actividad se recordó con gratitud la génesis de esta obra. La instalación de la Cruz fue una propuesta sugerida en el año 2023 por el Pastor Patricio Benavides, capellán evangélico del hospital, quien, movido por la necesidad de un espacio de oración común, presentó el proyecto a la Dirección del establecimiento y a la Fundación Círculo Chileno y Cultural de San Bernardo.
Esta fundación desempeñó un rol fundamental al articular el esfuerzo de distintos credos religiosos y de ciudadanos anónimos, quienes, a través de sus donaciones, permitieron el financiamiento y la concreción de este hito arquitectónico y espiritual.
Al respecto, Monseñor Juan Ignacio destacó que este altar es un testimonio vivo de la caridad operativa y del diálogo eclesial: “Este lugar nació de un anhelo compartido por servir al que sufre. Nos recuerda que, más allá de nuestras diferencias, nos une la misión de custodiar la dignidad humana y llevar el auxilio de la fe al corazón de la salud pública”.
Pastoral en la periferia del dolor Los padres Óscar Paredes y Jonathan Aristizábal subrayaron la relevancia de que la Iglesia esté presente en los centros hospitalarios, ofreciendo no solo la administración de los sacramentos, sino también una compañía cercana y fraterna para los enfermos y sus familias en los momentos de mayor fragilidad.
La ceremonia de aniversario concluyó con una oración conjunta de los líderes presentes, quienes renovaron su compromiso de seguir trabajando unidos por el bienestar integral de la comunidad de San Bernardo, velando por que la dimensión espiritual sea siempre reconocida como parte esencial de la sanación.



