Monseñor Juan Ignacio González aborda la paz global, la defensa del Papa y los desafíos sociales en entrevista con El Mercurio

En una conversación profunda con la periodista Lilian Olivares para el cuerpo de Reportajes de El Mercurio, nuestro Obispo de San Bernardo y miembro del Comité Permanente de la CECh, analiza la crisis de orden mundial, la propuesta de una “ley corta” para la migración y la urgencia de recursos para la salud en nuestra zona sur.

En el contexto de la reciente Asamblea Plenaria de los Obispos, Monseñor Juan Ignacio González concedió una extensa entrevista al diario El Mercurio. En ella, el Prelado ofreció una visión pastoral sobre la actual “intranquilidad global” y reafirmó la adhesión de la Iglesia chilena al Papa León XIV.

Defensa de la misión del Santo Padre

Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el firme rechazo de Monseñor González a las declaraciones del Presidente de EE. UU., Donald Trump, respecto al Pontífice. El Obispo calificó como “inadmisibles” y fruto de una “visión ideológica” las críticas que intentan reducir la misión moral de la Iglesia a una simple postura política.

“No estamos en banderías humanas”, señaló nuestro Pastor, enfatizando que el llamado de León XIV a la paz y al diálogo es un imperativo ético cristiano que trasciende las ideologías de turno.

Diagnóstico de la sociedad: “Tranquilidad en el orden”

Haciendo uso de su formación teológica y citando a San Agustín, Monseñor González definió la paz como la “tranquilidad en el orden”. Advirtió que la crisis actual responde a una sociedad que ha intentado dejar a Dios de lado para poner al hombre como centro absoluto, cayendo en lo que Benedicto XVI denominó la “tiranía del relativismo”.

Para el Obispo de San Bernardo, fenómenos como la ideología de género o la exacerbación del conflicto social son manifestaciones de este desplazamiento de lo espiritual, que olvida la complementariedad y el mandamiento del amor.

Migración y convivencia nacional

En el ámbito local, Monseñor González manifestó su preocupación por la realidad de los inmigrantes en la Diócesis. Si bien se mostró de acuerdo con la expulsión de quienes vienen a delinquir, abogó por la compasión hacia la mayoría pacífica y trabajadora. En este sentido, propuso formalmente una “ley corta” que otorgue un plazo de un año y medio para que las personas honestas regularicen su situación en el país.

Asimismo, lamentó la “incapacidad de diálogo” en Chile, ejemplificada en la reciente agresión a la ministra Ximena Lincolao, atribuyendo esta violencia a un sustrato de odio y lucha de clases que aún persiste en ciertas corrientes de pensamiento.

Realidad de salud en San Bernardo

Finalmente, el Obispo se refirió a la labor de la Iglesia en campos como la educación y la salud, destacando el rol del Hospital Parroquial de San Bernardo. Denunció que, pese a contar con equipos y pabellones certificados, el hospital no puede operar a toda su capacidad debido a que los recursos presupuestarios del sistema público suelen agotarse antes de fin de año, afectando directamente las listas de espera de los más necesitados.

Nota de redacción: Esta noticia se basa en la entrevista original titulada “Sus opiniones personales respecto al Papa son inadmisibles”, realizada por la periodista Lilian Olivares y publicada por El Mercurio de Santiago en su edición de Reportajes del 19 de abril de 2026.