Papa familia

El espíritu familiar es la carta constitucional de la Iglesia

Papa familiaDurante el período del Sínodo dedicado a ”La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”, las catequesis de la audiencia general de los miércoles tratarán algunos aspectos de la relación entre la Iglesia y la familia, anunció el Papa esta mañana a los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro. Francisco que pidió a todos que rezasen por el buen resultado de la asamblea sinodal, subrayó que la familia es es acreedora de toda atención y cuidado y el Sínodo está llamado a interpretar, en nuestra época la solicitud de la Iglesia por ella.

”Los hombres y mujeres de hoy necesitan una robusta inyección de espíritu de familia- continuó- De hecho, la naturaleza de las relaciones – civiles, económicas,jurídicas profesionales, de ciudadanía – parecen muy racionales, formales, organizadas, pero también muy “deshidratadas”, áridas, anónimas. A veces se hacen insoportables. Aunque quiera ser inclusiva en sus formas, en realidad, abandona a la soledad y descarta un número cada vez mayor de personas”.

En cambio ”la familia abre para toda la sociedad una perspectiva mucho más humana: abre los ojos de los hijos a la vida …introduce la necesidad de los lazos de lealtad, de honestidad, de confianza, de cooperación, de respeto; anima a proyectar un mundo habitable y a creer en las relaciones de confianza, incluso en condiciones difíciles… Y todos somos conscientes del carácter indispensable de la atención familiar a los miembros más pequeños, más vulnerables de la familia, más heridos, e incluso más devastados en sus vidas”.

Y no obstante, recalcó el Pontífice, ”no se da a la familia el peso que le corresponde.-.ni el reconocimiento, ni el apoyo ? en la organización política y económica de la sociedad contemporánea. Yo diría más: ¡la familia no sólo no tiene un reconocimiento adecuado, sino que no genera aprendizaje! A veces dan ganas de decir que con toda su ciencia y su técnica, la sociedad moderna todavía no es capaz de traducir estos conocimientos en formas mejores de convivencia civil… En esa situación, los extremos opuestos de este embrutecimiento de las relaciones – es decir, la obtusidad tecnocrática y el familismo amoral – se unen y se alimentan mutuamente. Es una paradoja”.

La Iglesia ve hoy en día, ”en este punto exacto, el sentido histórico de su misión en lo que respecta a la familia y al auténtico espíritu familiar, empezando por una atenta revisión de vida que empieza por ella misma. Se podría decir que el “espíritu de familia” es la carta constitucional de la Iglesia: así debe aparecer el cristianismo y así debe ser… La Iglesia es y debe ser la familia de Dios”.

El Papa recordó que cuando Jesús llamó a Pedro para que lo siguiera le dijo que lo habría hecho “pescador de hombres”. ”Y para ello -dijo Francisco- hacen falta un nuevo tipo de redes. Podríamos decir que las familias son hoy una de las redes más importantes de la misión de Pedro y de la Iglesia. ¡No es una red que aprisiona! Al contrario, libera de las aguas malas del abandono y la indiferencia, donde se ahogan muchos seres humanos en el mar de la soledad y la indiferencia. Las familias saben cual es la dignidad de sentirse hijos y no esclavos o extranjeros”.

”A partir de aquí, de la familia, -finalizó el Papa- Jesús recomienza su paso entre los seres humanos para persuadirles de que Dios no los ha olvidado. De aquí Pedro saca las fuerzas para su ministerio. De aquí la Iglesia, obedeciendo a la palabra del Maestro, sale a pescar en alto mar, convencida de que si lo logra, la pesca será milagrosa”. ¡Que el entusiasmo de los Padres sinodales, animados por el Espíritu Santo, suscite el valor de una Iglesia que abandona las viejas redes y vuelve a pescar confiando en la palabra de su Señor! -exclamó- Recemos intensamente por ello. Cristo, por otra parte, nos prometió y nos alienta: si hasta los malos padres no niegan el pan a sus hijos hambrientos, mucho menos Dios negará el Espíritu a los que ? aunque imperfectos como son ? lo piden con insistencia apasionada”.

Fuente: VIS