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No os canséis de ser misericordiosos, dice el Papa a los nuevos sacerdotes

ordenacionAl conmemorarse este domingo la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el Papa Francisco presidió en la basílica de San Pedro la misa de ordenación de trece nuevos sacerdotes, : 6 italianos, 4 procedentes de diversos países de América Latina, uno de Pakistan, uno de Corea del Sur y uno de Vietnam.

El Obispo de Roma, que ha añadido algunas reflexiones personales al Rito de Ordenación, ha invitado a los presbíteros a no cansarse nunca de ser misericordiosos , recordándoles, además, que no son los dueños de la doctrina porque ésta pertenece a Cristo.

?Vosotros… que seréis promovidos al orden del presbiterado -ha dicho- considerad que ejerciendo el ministerio de la doctrina sagrada seréis partícipes de la misión de Cristo, único maestro. Dispensad a todos esa Palabra que vosotros mismos habéis recibido con alegría de vuestras madres, de vuestras catequistas. Leed y meditad con asiduidad la palabra del Señor para creer en lo que habéis leído, enseñar lo que habéis aprendido en la fe, vivir lo que habéis enseñado. Que el alimento para el Pueblo de Dios sea vuestra doctrina, que no es vuestra: ¡no sois vosotros los dueños de la doctrina! Es la doctrina del Señor y vosotros debéis ser fieles a la doctrina del Señor…para que con la palabra y el ejemplo edifiquéis la casa de Dios que es la Iglesia”.

”Con el Bautismo agregaréis nuevos fieles al Pueblo de Dios; con el sacramento de la Penitencia perdonaréis los pecados en nombre de Cristo y de la Iglesia. Y aquí- ha añadido- quiero detenerme y pediros: Por el amor de Jesucristo, ¡no os canséis nunca de ser misericordiosos, por favor! Tened la capacidad de perdón que tuvo el Señor, que no vino a condenar, sino a perdonar. ¡ Tened misericordia, tanta! Y si sentís el escrúpulo de ser demasiado ”perdonadores”, pensad en aquel santo sacerdote del que ya os he hablado, que iba ante el tabernáculo y decía: ”Señor, perdóname si he perdonado demasiado. Pero has sido tu el que me ha dado mal ejemplo”. Y os lo digo de verdad: Me duele tanto cuando me encuentro con gente que ya no va a confesarse porque les han tratado mal, les han reñido. Han sentido que les cerraban la puerta en la cara. Por favor, no lo hagáis: misericordia y misericordia. El buen pastor entra por la puerta y la puerta de la misericordia son las llagas del Señor: Si no entráis en vuestro ministerio a través de las llagas del Señor, no seréis buenos pastores”.

Por último, el Papa, ha citado a San Agustín, cuando hablaba ”de los pastores que querían gustarse a sí mismos, que usaban las ovejas del Señor como comida y para vestirse, para revestirse de la majestad de un ministerio que no se sabía si era de Dios, En fin, participando en la misión de Cristo, cabeza y pastor, en comunión filial con vuestro obispo, empeñaros en unir a los fieles en una familia sola, para conducirlos a Dios Padre, por medio de Cristo en el Espíritu Santo. Tened siempre ante vuestros ojos el ejemplo del Buen Pastor, que no vino para ser servido sino para servir y para buscar y salvar lo que estaba perdido”.