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El Papa Francisco recuerda el ejemplo de Benedicto XVI

PapafranciscoLa firme decisión de Jesús de ponerse en camino hacia Jerusalén, su meta final, el lugar del cumplimiento de su misión de salvación y la libertad de conciencia con que siguió ese propósito han sido los temas elegidos por el Papa en el último Angelus del mes de junio, rezado con las decenas de miles de fieles presentes en la Plaza de San Pedro.

Tras esa “firme decisión”, Jesús mira directamente a la meta y a las personas que encuentra y que quieren seguirlo les dice claramente cuáles son las condiciones: no tener una morada fija; saber despegarse de los afectos humanos; no ceder a la nostalgia del pasado. Pero también dice a sus discípulos, encargados de precederlo en el camino hacia Jerusalén para anunciar su paso, que no impongan nada, que si no encuentran disponibilidad para recibirlo, sigan y vayan adelante. “Jesús -ha afirmado Francisco- no impone jamás; Jesús es humilde, Jesús invita. Si tú quieres ven. La humildad de Jesús es así: nos invita siempre. No impone.”

“Todo esto nos invita a pensar… en la importancia que, también para Jesús, tuvo la conciencia: el escuchar en su corazón la voz del Padre y seguirla. Jesús, en su existencia terrenal, no estaba, por así decir, condicionado por un “mando a distancia”: era el Verbo encarnado, el Hijo de Dios hecho hombre, y, en un momento dado, tomó la firme decisión de subir a Jerusalén por última vez; una decisión tomada en su conciencia, pero no solo: con el Padre, en plena unión con Él! … Por eso la decisión era firme, porque fue tomada con el Padre; y en el Padre Jesús encontraba la fuerza y la luz para su camino. Y Jesús … en aquella decisión era libre.. y a nosotros, los cristianos, nos quiere libres como Él. Con esa libertad que procede del diálogo con el Padre… Jesús no quiere cristianos egoístas, que sigan el propio ‘yo’, que no hablen con Dios; ni cristianos débiles, cristianos que no tienen voluntad, cristianos de “mando a distancia”, incapaces de creatividad, que quieren “conectarse” siempre con la voluntad de otro… ¡Jesús nos quiere libres! Y ¿de donde sale esta libertad? Sale del diálogo con Dios en la propia conciencia. Si un cristiano … no sabe escuchar a Dios en su propia conciencia no es libre”.

“Por eso tenemos que aprender a escuchar más a nuestra conciencia. Pero ¡cuidado! Esto no significa seguir al propio yo, hacer lo que me interesa, lo que me conviene, lo que me gusta… ¡No es esto! La conciencia es el espacio interior de la escucha de la verdad, del bien, de la escucha de Dios; es el lugar interior de mi relación con Él, que habla a mi corazón y me ayuda a discernir, a comprender el camino que debo recorrer, y una vez tomada la decisión, a ir adelante, a permanecer fiel”.

Francisco ha subrayado un reciente “ejemplo maravilloso” de la relación con Dios en la propia conciencia: el del Papa Benedicto XVI “cuando el Señor en la oración, le ha hecho comprender cuál era el paso que debía dar” y “ha seguido, con gran discernimiento y valor, su conciencia, o sea la voluntad de Dios que hablaba a su corazón”. Ese ejemplo “nos hace mucho bien a todos nosotros y es un ejemplo a seguir”.

María que escuchaba y meditaba en su corazón la Palabra de Dios “nos ayude a convertirnos cada vez más en hombres y mujeres de conciencia – con conciencia libre… capaces de escuchar la voz de Dios y de seguirla con decisión”, ha concluido el Papa.

Después de rezar el Ángelus, el Pontífice ha recordado que hoy se celebra en Italia la Jornada de la caridad del Papa y ha agradecido a los obispos y a todas las parroquias, “especialmente a las más pobres, las oraciones y las ofrendas que sostienen tantas iniciativas pastorales y caritativas del Sucesor de Pedro en todas partes del mundo”.

Fuente: VIS