Mons. González a los confirmados de Calera de Tango: «No se conformen con ser cristianos solamente de nombre»

 

En la celebración de la Confirmación en la parroquia San Agustín, el Obispo de San Bernardo invitó a los jóvenes a seguir a Cristo con decisión, a perseverar en la Misa dominical y a ser testigos de la fe en sus familias, colegios y redes sociales.

Calera de Tango, 06 de noviembre de 2026. El Obispo de San Bernardo, Mons. Juan Ignacio González Errázuriz, presidió la Eucaristía en la que 10 jóvenes de la parroquia San Agustín de Calera de Tango recibieron el sacramento de la Confirmación. Los acompañaron sus padres, padrinos, catequistas y fieles de la comunidad parroquial.

En su homilía, el Obispo comentó el Evangelio del día (Lc 14, 25-33), en el que Jesús advierte: «El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo». Explicó que el Señor «no busca seguidores por costumbre, por tradición familiar o por simple entusiasmo», sino discípulos que lo amen de verdad y estén dispuestos a seguirlo aun cuando eso exija renuncias. «Precisamente eso es lo que hoy significa para ustedes recibir la Confirmación», dijo a los confirmandos.

Una fuerza nueva para seguir a Cristo

Mons. González recordó que el Espíritu Santo «no es una fuerza impersonal ni un sentimiento religioso», sino Dios mismo, la tercera Persona de la Santísima Trinidad, que da luz para conocer la verdad, fortaleza ante las tentaciones, sabiduría para decidir bien, valor para defender la fe y generosidad para amar a Dios y al prójimo. Precisó que el Espíritu no sustituye la libertad, sino que espera una respuesta: «La Confirmación no es el término de la vida cristiana, sino el comienzo de una etapa de mayor responsabilidad ante Dios».

Ante una cultura en la que muchos jóvenes «viven como si Dios no existiera», el Obispo propuso compromisos concretos: hacer de la Misa dominical una parte fundamental de la vida, conversar diariamente con Jesús en la oración, acercarse con frecuencia a la Confesión y vivir con limpieza, verdad y respeto por los demás. Invitó también a llevar la cruz de cada día: cumplir los deberes, vencer la flojera, respetar a los padres y perdonar las ofensas. «Jesús nunca prometió que seguirlo sería fácil. Pero sí prometió que nunca nos dejaría solos», afirmó.

Testigos en la familia, el colegio y las redes

Citando el Catecismo de la Iglesia Católica (n. 1303), el pastor recordó que la Confirmación une más firmemente a Cristo y a la Iglesia y concede una fuerza especial para difundir y defender la fe. Animó a los jóvenes a no tener vergüenza de ser católicos y a dar testimonio en sus familias, colegios, trabajos y redes sociales, recordando que «el primer testimonio cristiano no consiste en hablar mucho de Jesús, sino en vivir como Él nos enseñó».

Pidió además a los confirmados no alejarse de su comunidad después de recibir el sacramento: la parroquia necesita jóvenes que participen en la Eucaristía, colaboren en la catequesis, ayuden a los pobres y acompañen a los enfermos. «No reciban hoy al Espíritu Santo para guardarlo solamente para ustedes. Recíbanlo para llevar a Cristo a los demás».

San Agustín y la Virgen del Carmen

El Obispo presentó al patrono de la parroquia como modelo para los jóvenes: un hombre que buscó la felicidad por caminos equivocados hasta encontrar a Cristo, sostenido por la oración de su madre, santa Mónica. Recordó su conocida frase de las Confesiones: «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti», y exhortó: «No se conformen con ser cristianos solamente de nombre. Aspiren a la santidad».

En el contexto del Año Mariano diocesano, con ocasión del centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Madre de Chile, invitó a los confirmados a poner su vida bajo la protección de María, rezar el Rosario y recordar el lema que la Diócesis repite: «A Jesús por María».

Tres propósitos para toda la vida

Antes de la crismación, Mons. González pidió a cada joven hacer interiormente tres propósitos: no abandonar nunca a Jesucristo; permanecer fiel a la Iglesia, especialmente mediante la Misa dominical, y dar testimonio de la fe con una vida de servicio y caridad. Concluyó pidiendo que el Espíritu Santo los transforme en «cristianos valientes, alegres, generosos y fieles», capaces de llevar la luz de Cristo a sus familias, a Calera de Tango y al mundo entero.

La celebración forma parte de la temporada de Confirmaciones que el Obispo preside entre octubre y diciembre en parroquias y colegios de la Diócesis, en el camino hacia el centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen, el próximo 19 de diciembre.

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