Monseñor Juan Ignacio González confía la Patria a la Virgen del Carmen en el Día de la Oración por Chile: “Un país como el nuestro no se puede comprender sin su presencia”

Al concluir la solemne procesión por las calles de San Bernardo, el Obispo diocesano rindió honores a la Patrona de Chile imponiéndole la banda de Generala del Ejército y la Medalla Estrella de Chile, haciendo un ferviente llamado a la unidad, la dignidad y el respeto a la ley de Dios.

 

SAN BERNARDO, 27 DE SEPTIEMBRE DE 2026.- En el marco de la celebración del Día de la Oración por Chile, la Diócesis de San Bernardo se congregó con profundo fervor filial para acompañar a la Virgen del Carmen en su tradicional procesión. Fieles, familias, agentes pastorales y miembros de las Fuerzas Armadas recorrieron las plazas y calles de la ciudad, llevando en medio de ellos la venerada imagen de la Patrona y Reina de nuestra Patria, en una genuina manifestación de fe pública y aprecio por la Madre de Dios.

Al concluir el recorrido en la Iglesia Catedral, Monseñor Juan Ignacio González se dirigió a los presentes para agradecer su testimonio de fe y reflexionar sobre el vínculo indisoluble entre la identidad de la nación y la devoción carmelitana. En un acto de profundo significado histórico y espiritual, el Obispo dio a conocer los honores conferidos a la imagen mariana antes de iniciar su salida: “Le hemos colocado su banda de Generala del Ejército de Chile, como lo hizo el General San Martín hace ya mucho tiempo atrás en Mendoza, cuando la juraron como Patrona del Ejército de los Andes. Y también la hemos condecorado con la Medalla Estrella de Chile, ella que es la estrella de nuestra bandera”, explicó.

Con el tono pastoral y cercano que caracteriza su enseñanza, don Juan Ignacio recordó a los fieles que el alma de la nación está cimentada en esta devoción. “Un país como Chile no se puede comprender sin la presencia de la Virgen del Carmen. No puede entenderse en sus alegrías y en sus dolores sin la presencia materna de la Madre que nos cuida. Por eso el pueblo chileno, una y otra vez, vuelve a ella cuando lo necesita, en tiempos de alegría y en tiempos de tristeza”, afirmó el Pastor diocesano.

Finalmente, Monseñor González elevó una súplica pública a la Virgen María por el futuro espiritual y social de la nación, delineando los cimientos de una auténtica convivencia cristiana. El Obispo pidió a la Madre de Dios que nos conceda “unidad, dignidad y la capacidad de vivir en un Chile donde se respeten los mandamientos de la ley del Señor, que es el Hijo de la Virgen María, Jesucristo, nuestro Señor”.

La jornada concluyó con el tradicional grito de “¡Viva la Virgen del Carmen, viva Chile!”, sellando un día de gracia en el que la Diócesis de San Bernardo volvió a poner el corazón de la Patria bajo el manto protector de su Generala y Patrona.

 

Fotografías gentileza de:
Isabel Munita y Hno. Juan Pablo Díaz