Con la presencia de nuestro Obispo, Mons. Juan Ignacio González, la comunidad se reunió para agradecer a Dios por la historia local y distinguir la perseverancia de los fieles que han sostenido el trabajo pastoral a lo largo de los años.
Este jueves 24 de septiembre, la comunidad de la Parroquia San Vicente de Paúl de San Bernardo dio inicio al triduo en preparación a su fiesta patronal, reuniéndose en torno al altar para agradecer a Dios por la historia, la fe y el servicio que han dado vida a esta comunidad a lo largo de los años.
La celebración contó con la presencia de Mons. Juan Ignacio González, Obispo de San Bernardo, quien acompañó a los fieles en esta primera jornada del triduo, invitando a renovar el llamado a vivir el Evangelio desde la caridad y el servicio, siguiendo el ejemplo de San Vicente de Paúl. En su exhortación pastoral, el Obispo destacó:
“Estamos llamados a perseverar en el servicio y a renovar nuestro compromiso con los más pobres y necesitados, reconociendo en ellos el rostro de Cristo, como nos enseñó San Vicente de Paúl”.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el reconocimiento a hombres y mujeres que han entregado gran parte de su vida al servicio de la comunidad parroquial y de sus capillas. Parroquianos con más de 20, 30 y hasta 40 años de participación fueron distinguidos como signo de gratitud por su perseverancia, entrega y fidelidad al servicio de la Iglesia.
Detrás de cada uno de ellos hay años de servicio silencioso, celebraciones compartidas, momentos difíciles acompañados y una fe que ha ido pasando de generación en generación. Sus nombres forman parte de la historia viva de una comunidad que continúa construyéndose gracias a quienes han comprendido que la Iglesia también se edifica desde la disponibilidad cotidiana y el compromiso generoso.
Este primer día del triduo permitió así no solo mirar hacia la próxima fiesta de San Vicente de Paúl, sino también volver la mirada hacia quienes han hecho posible el camino recorrido, fortaleciendo la comunión eclesial.
Con alegría y gratitud, la comunidad parroquial continúa estos días de preparación, pidiendo la intercesión de su santo patrono para seguir creciendo como una Iglesia cercana, servidora y comprometida especialmente con quienes más necesitan.
¡San Vicente de Paúl, ruega por nosotros!

Colaboración: Isabel Munita | Encargada de Comunicaciones Parroquia San Vicente de Paúl


