
Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz
Orígenes, Formación y Vocación
Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz nació el 5 de julio de 1956 en la ciudad de Santiago de Chile, en el seno del matrimonio católico formado por don Eduardo González Echeñique y doña Rosa Teresita Errázuriz Eyzaguirre. Su educación primaria y secundaria transcurrió en el Colegio de los Sagrados Corazones de la Alameda.
Con un profundo sentido de la justicia y del deber, ingresó a la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde obtuvo el grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas en 1979 y su título de abogado en 1980. En el ámbito profesional, su vocación de servicio lo llevó a desempeñarse primero como procurador y luego como abogado en la Dirección del Personal de Carabineros de Chile entre los años 1977 y 1990.
A nivel teológico, completó sus estudios de Filosofía y Teología en el Studium Generale de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei, a la cual pertenece desde 1971. Es Licenciado y Doctor en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, habiendo aprobado su tesis doctoral con la máxima distinción académica, Summa cum laude.
Vocación y Ministerio Sacerdotal
Respondiendo al llamado del Señor a una entrega total, fue ordenado diácono el 31 de enero de 1993 y, meses más tarde, el 13 de junio del mismo año, recibió la ordenación presbiteral en Roma, ambas de manos del entonces Obispo Prelado del Opus Dei, el Beato Álvaro del Portillo.
De regreso en nuestro país, ejerció un fecundo apostolado en la formación de los jóvenes. Desde 1994, se desempeñó como Capellán y profesor de Derecho Canónico, Teología Fundamental y Teología Moral en la Universidad de los Andes, llegando a ser Capellán General de dicha casa de estudios. Su labor sacerdotal siempre ha estado cimentada en la celebración piadosa de la Sagrada Eucaristía, en el fomento de la oración y en la administración del sacramento de la Reconciliación. Asimismo, entre 1999 y 2002, colaboró espiritualmente en nuestra Diócesis como parte del cuerpo de directores espirituales del Seminario Mayor “San Pedro Apóstol”.
Llamado al Episcopado
El 10 de octubre de 2003, el Santo Padre San Juan Pablo II lo eligió Obispo de San Bernardo. Recibió la ordenación episcopal el 22 de noviembre del mismo año, asumiendo como lema la invitación evangélica “Duc in altum, et laxate retia” (Remad mar adentro y echad las redes). Como Pastor de nuestra Diócesis, se ha desvelado por las necesidades espirituales y materiales del rebaño, animando constantemente el trabajo pastoral de cada Parroquia y velando por la fidelidad irrestricta a la verdad del Magisterio de la Iglesia frente a los desafíos del mundo moderno.
Escudo Episcopal

De gules (rojo), con un castillo de oro superado por una estrella de ocho puntas, también de oro. Bordadura de plata, cargada con cuatro cruces lanceoladas de sable (negro) y cuatro rosas de gules.
Simbolismo
El campo de gules y el castillo de oro corresponden a las armas familiares de los González. El castillo es símbolo de fortaleza, virtud que debe acompañar a todo pastor en el anuncio y defensa de la fe. Las tres torres, manifiestan las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad, que animan toda la vida y el trabajo apostólico de la Iglesia. La estrella simboliza a María Santísima, Estrella del mar, Estrella matutina. Su luz debe guiar todos los pasos del cristiano, según la conocida exhortación de San Bernardo, Patrono de la diócesis y gran amante de la Virgen: mira la estrella, llama a María. Sus ocho puntas simbolizan las bienaventuranzas evangélicas que en María encuentran su pleno acabamiento y que el Obispo y su clero deben vivir y enseñar al pueblo de Dios.
Las cruces y rosas de la bordura, rememoran al nuevo obispo la amable y cercana figura de San Josemaría Escrivá de Balaguer, a quien conoció personalmente y cuyo espíritu anima y continuará guiando su búsqueda de la santidad.
La cruz griega lanceolada se encuentra en muchos manuscritos de San Josemaría. Con este signo graficaba su deseo de llevar el mensaje de la cruz de Cristo en todas las direcciones y a todos los ambientes del quehacer humano. La rosa simboliza el optimismo y el buen ánimo ante las dificultades. Precisamente por medio de una rosa de madera estofada, San Josemaría fue confortado por María Santísima en momentos de especial tribulación interior. La rosa tiene también un significado familiar y de agradecimiento a Dios por los padres, hermanos y parientes cercanos del nuevo obispo.
Magisterio, Comunicación y Cultura
Como cabeza visible de la Diócesis de San Bernardo, Monseñor Juan Ignacio ha destacado por su profunda preocupación por las necesidades espirituales y materiales de la feligresía. En comunión eclesial, visita permanentemente cada Parroquia y santuario de nuestro territorio, alentando a los laicos, religiosas y sacerdotes. Ha puesto especial énfasis en la caridad operativa a través de fundaciones eclesiales y del Hospital Parroquial, al igual que en la defensa irrestricta de la familia, la vida y la devoción a la Santísima Virgen del Carmen.
De igual modo, destaca su precisión doctrinal para guiar al rebaño frente a confusiones contemporáneas, orientando siempre la fe hacia la verdad del Magisterio de la Iglesia. Posee además un fecundo trabajo investigativo, siendo autor de publicaciones como “Iglesia y Fuerzas Armadas”, “El Vicariato Castrense de Chile” y “El Arzobispo de Santiago don Juan Ignacio González Eyzaguirre, su vida y obra”.
Comprendiendo la urgencia de llevar la Buena Nueva a los areópagos modernos, Monseñor Juan Ignacio ha sido el creador y principal impulsor de un robusto ecosistema de medios diocesanos. Gracias a su visión estratégica y celo evangelizador, hoy nuestra Iglesia local cuenta con el Periódico ISB, el Canal de Televisión ISB, la emisora Radio Franja y la casa editorial Ediciones Obispado de San Bernardo; plataformas invaluables al servicio de la verdad, la formación del laicado y la edificación de la comunión eclesial.
En el ámbito de la difusión del pensamiento católico y la evangelización de la cultura, destaca también por sus numerosas columnas de opinión publicadas en importantes medios de comunicación nacionales y extranjeros. Asimismo, su constante magisterio pastoral se refleja en sus homilías, las cuales se encuentran disponibles para todos los fieles en la sección correspondiente de nuestra página web. A esto se suma su innovadora incursión, con ayuda de la IA, en el libro digital “Centenario de la Consagración de la Virgen del Carmen: Estampas para Una historia“, uniendo la fecunda devoción mariana de nuestra patria con los lenguajes contemporáneos para el Pueblo de Dios.

