El clero diocesano aborda los desafíos de la Inteligencia Artificial a la luz de la Encíclica Magnifica humanitas

En las dependencias del Seminario Mayor San Pedro Apóstol se congregó el clero de la Diócesis de San Bernardo para llevar a cabo su habitual reunión mensual, enmarcada en el Programa de Formación Permanente. La jornada estuvo centrada en el estudio y discernimiento de la reciente Carta Encíclica de Su Santidad el Papa León XIV, Magnifica humanitas, documento magisterial que orienta la reflexión eclesial sobre la técnica y la condición humana.

La lección formativa estuvo a cargo del destacado académico Dr. Gonzalo Letelier W., Doctor en Derecho y Decano de la Facultad de Humanidades y Comunicaciones de la Universidad Finis Terrae. Durante su intervención, el expositor detalló los contenidos esenciales de cada uno de los capítulos del texto pontificio, enfatizando que la Encíclica es un firme llamado a la conciencia moral de la humanidad frente a los efectos e implicancias que puede provocar el uso de la Inteligencia Artificial si se prescinde de los resguardos éticos necesarios. Al término de la presentación, los presbíteros participantes sostuvieron un nutrido diálogo con el expositor, planteando diversas inquietudes pastorales respecto al impacto del desarrollo tecnológico en la sociedad contemporánea.

La mañana comenzó en la capilla del Seminario con un espacio de oración y meditación ante el Santísimo Sacramento en la Adoración Eucarística, disponiendo el corazón para los trabajos del día. Tras la conferencia del Dr. Letelier, la Secretaría de Comunicaciones del Obispado, representada por su Coordinador General, Juan Pablo Barros,  quien expuso sobre el tema “El Párroco y la Comunicación” ofreciendo a los párrocos presentes ayuda para la creación de las Pastorales de Comunicación en sus respectivas parroquias, como así tambien, en los proyectos del ecosistema de medios diocesanos. La jornada concluyó en un clima de comunión y fraternidad con un almuerzo en el cual se brindó una afectuosa despedida a los Padres Camilianos, expresándoles el profundo agradecimiento del clero y de toda la comunidad diocesana por su abnegado servicio.

Con este encuentro de estudio y oración, los sacerdotes de San Bernardo continúan fortaleciendo su preparación intelectual y espiritual para guiar al laicado de nuestras parroquias con fidelidad al Magisterio de la Iglesia.