San Bernardo, 15 de agosto de 2026
Hoy al mediodía, en el marco de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María a los Cielos, la Diócesis de San Bernardo se vistió de fiesta para celebrar la Jornada Diocesana de la Vida Consagrada. Nuestro Obispo diocesano, Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz, presidió la Eucaristía de Acción de Gracias en la Iglesia Catedral, donde las comunidades religiosas, institutos seculares y miembros del Ordo Virginum presentes renovaron su entrega generosa al Señor.
Frente a nuestro Pastor, religiosas de toda la diócesis hicieron renovación de sus promesas, de sus votos y de su servicio incondicional al Señor. La solemne liturgia fue concelebrada por el Padre Hernán Correa, el Padre David Ramírez (IVE) y el Padre Rodrigo Pizarro (IVE), y contó con la asistencia del Diácono Juan Vergara.
Unidos en comunión eclesial
Esta celebración, coordinada a través de la Vicaría para la Vida Consagrada y la CONFERRE Zonal San Bernardo, constituyó una oportunidad privilegiada para que todo el Pueblo de Dios reconozca la silenciosa y fecunda labor de hombres y mujeres que han dejado todo para seguir a Cristo casto, pobre y obediente.
El Vicario para la Vida Consagrada de la Diócesis, Pbro. Patricio López, destacó el profundo valor teológico y eclesial de este testimonio visible en el territorio diocesano:
“La vida consagrada no es una realidad marginal ni un mero auxilio funcional; es un don del Espíritu Santo que sostiene el corazón de nuestra Iglesia en San Bernardo. Desde el silencio intercesor de nuestras monjas de clausura, pasando por la entrega abnegada de los religiosos y religiosas en colegios, comedores y hospitales, hasta la presencia silenciosa pero transformadora de los institutos seculares y del Orden de las Vírgenes en medio del mundo, cada consagrado nos recuerda que Dios basta. En este Año Mariano, mirando a María en su Asunción, renovamos nuestra fidelidad al Señor y nuestra comunión con nuestro Obispo Monseñor Juan Ignacio, buscando ser testimonios vivos del Evangelio para todo el Pueblo de Dios”.
Llamado de esperanza a los jóvenes
Por su parte, la Presidenta de la CONFERRE Zonal San Bernardo, Hna. María de Luján Victorio, dirigió un vibrante y cercano mensaje de esperanza a la juventud diocesana:
“Toda vocación es un don inmenso para la Iglesia y para quien la acoge con alegría, nos enseña el Papa León XIV. Por eso, en esta Jornada de la Vida Consagrada, queremos decir a cada joven de nuestras parroquias y colegios: no tengan miedo de que Dios les pida la vida entera. Dios no llama para empobrecer, sino para plenificar. […] Si sientes esa inquietud interior, no la apagues: escúchala y disciérnala a través de la oración, la adoración, la Eucaristía y el acompañamiento espiritual. Anímate a repetir la oración del joven Samuel: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1 Sam 3,9); esa pequeña frase puede ser el inicio de una vida entera entregada por amor a Dios y a los hermanos”.
Las reflexiones de nuestro Pastor
Durante su homilía, Monseñor Juan Ignacio González profundizó en la figura de María como ícono de la entrega total a Dios y ejemplo sublime para todos los consagrados. Subrayó la centralidad de la perseverancia en el camino espiritual, destacando que el amor a Jesucristo se renueva cada día:
“La consagración verdadera no consiste solamente en comenzar. Consiste, sobre todo, en permanecer y en perseverar. […] La fidelidad cristiana no consiste en conocer el futuro. Consiste en saber en manos de quién hemos puesto el futuro”.
Asimismo, nuestro Obispo recordó la fuerza evangelizadora y profética que poseen los consejos evangélicos en el mundo de hoy, y agradeció, en nombre de la Iglesia diocesana, la entrega generosa de las comunidades religiosas:
“En un mundo fascinado por el dinero, el consumo, el bienestar y la acumulación, una religiosa que vive alegremente la pobreza dice silenciosamente al mundo: Sólo Dios basta. […] Agradecemos una vida entregada. Una vida gastada por Cristo. Una vida que quizá el mundo no comprende completamente, pero que posee un enorme valor ante Dios”.
Renovación de votos y ofrenda mariana
Tras las palabras del Obispo, se vivió uno de los momentos más hermosos de la jornada con la renovación de votos por parte de las consagradas. Antes de recibir la bendición final, las hermanas presentaron una ofrenda floral a la Santísima Virgen, en profunda acción de gracias por el inmenso don de su vocación y como súplica a María por la perseverancia en su caminar apostólico.
Lee el texto completo de la Homilia de nuestro Obispo aquí


