El equipo EPE Salesianos de la Parroquia Sagrado Corazón animó las celebraciones eucarísticas, marcadas por un profundo llamado a la perseverancia en la fe y la fraternidad eclesial.
En un ambiente de profunda alegría y comunión, la comunidad de Paredones, en la Región de O’Higgins, celebró la Fiesta Patronal de Nuestra Señora de las Nieves. La festividad, que congregó a cerca de doscientos fieles, contó con la especial participación del equipo EPE (Encuentro de Padres en el Espíritu) Salesianos Buin, perteneciente a la Parroquia Sagrado Corazón de nuestra Diócesis de San Bernardo, quienes peregrinaron para animar las celebraciones de la Eucaristía del sábado 08 y domingo 09 de agosto.
La Sagrada Eucaristía principal fue presidida por el párroco del lugar, el Padre Manuel Lizana. La celebración contó además con la presencia de autoridades civiles y de orden, entre ellos el señor Alcalde de la comuna, personal municipal y efectivos de Carabineros de Chile. Asimismo, acompañaron la liturgia las religiosas del Instituto de las Pobres de Jesucristo (Fraternidad El Camino), quienes asisten pastoralmente al Padre Manuel en la abnegada labor evangelizadora de la zona.
Uno de los objetivos pastorales centrales de la visita del coro de varones del EPE Buin fue fomentar la participación masculina en la vida de la Iglesia. A través de su servicio, se buscó dar un testimonio vivo de fe comunitaria que acerque a más hombres al encuentro con Cristo, respondiendo al desafío pastoral que se presenta en comunidades donde habitualmente la presencia femenina es mayoritaria.
Durante su homilía, el Padre Manuel Lizana dirigió un sentido mensaje de esperanza y fidelidad a los fieles presentes. El presbítero exhortó a la asamblea a que, a pesar de las dificultades cotidianas y de las “aguas turbulentas” que a veces nos hacen dudar de la presencia de Dios en nuestra vida, no dejemos de mirar a Jesucristo. “No debemos perder la fe ni hundirnos, ni mucho menos soltar su mano y apartarnos de su camino”, remarcó.
El párroco concluyó su reflexión con un llamado concreto a la misericordia, invitando a los presentes a salir de la celebración con el propósito firme de perdonar a quienes los hayan ofendido o hecho mal, haciendo vida el mandato del Señor.
El encuentro litúrgico estuvo marcado por un hito de gran emotividad hacia el final de la Santa Misa. A petición del celebrante, el coro interpretó el himno “Puente sobre aguas turbulentas”. De manera espontánea, la asamblea entera, visiblemente emocionada al igual que el Padre Manuel y el equipo visitante, se tomó de las manos, sellando así una jornada de profunda fraternidad, gozo espiritual y comunión eclesial en torno a la devoción a la Santísima Virgen María.


