“La vida consagrada es memoria viva del modo de existir y de actuar de Jesús como Verbo Encarnado ante el Padre y ante los hermanos.”
SAN BERNARDO. – En el marco de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María a los Cielos, la Diócesis de San Bernardo se viste de fiesta para celebrar la Jornada Diocesana de la Vida Consagrada. En esta fecha tan significativa, nuestro Obispo diocesano, Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz, presidirá la Eucaristía de Acción de Gracias en la Iglesia Catedral, donde las comunidades religiosas, institutos seculares y miembros del Ordo Virginum renovarán su entrega generosa al Señor.
Nuestro Pastor, invita al pueblo de Dios para acompañar a las religiosas, de toda la diócesis, que este sábado, “harán su renovación de sus promesas, de sus votos, de su servicio al Señor. Nos convoca porque es un día muy importante: “María es el ícono de la vida religiosa, es la figura que manifiesta especialmente la vida religiosa femenina”.
Esta celebración, coordinada a través de la Vicaría para la Vida Consagrada y la CONFERRE Zonal San Bernardo, constituye una oportunidad privilegiada para que todo el Pueblo de Dios reconozca la silenciosa y fecunda labor de hombres y mujeres que han dejado todo para seguir a Cristo casto, pobre y obediente.
El Vicario para la Vida Consagrada de la Diócesis, Pbro. Patricio López, destacó el valor teológico y eclesial de este testimonio visible en el territorio diocesano:
“La vida consagrada no es una realidad marginal ni un mero auxilio funcional; es un don del Espíritu Santo que sostiene el corazón de nuestra Iglesia en San Bernardo. Desde el silencio intercesor de nuestras monjas de clausura, pasando por la entrega abnegada de los religiosos y religiosas en colegios, comedores y hospitales, hasta la presencia silenciosa pero transformadora de los institutos seculares y del Orden de las Vírgenes en medio del mundo, cada consagrado nos recuerda que Dios basta. En este Año Mariano, mirando a María en su Asunción, renovamos nuestra fidelidad al Señor y nuestra comunión con nuestro Obispo Monseñor Juan Ignacio, buscando ser testimonios vivos del Evangelio para todo el Pueblo de Dios”.
Por su parte la Presidenta de la CONFERRE (Conferencia de Religiosas y Religiosos de Chile) zonal San Bernardo, Hna. María de Luján Victorio, envió un mensaje de esperanza a los jóvenes de nuestra Diócesis
“Toda vocación es un don inmenso para la Iglesia y para quien la acoge con alegría”, nos enseña el Papa León XIV. Por eso, en esta Jornada de la Vida Consagrada, queremos decir a cada joven de nuestras parroquias y colegios: no tengan miedo de que Dios les pida la vida entera. Dios no llama para empobrecer, sino para plenificar. Parafraseando a San Juan Pablo II en su histórico encuentro con los jóvenes en Santiago, este es el momento de dar a Jesucristo un “sí” total. Si sientes esa inquietud interior, no la apagues: escúchala y disciérnala a través de la oración, la adoración, la Eucaristía y el acompañamiento espiritual. Hoy León XIV nos repite: “¡Escuchen esa voz!”. Anímate a repetir la oración del joven Samuel: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1 Sam 3,9); esa pequeña frase puede ser el inicio de una vida entera entregada por amor a Dios y a los hermanos.
Mosaico de Gracia: Las Formas de Vida Consagrada en San Bernardo
Nuestra Iglesia diocesana tiene la bendición de albergar una amplia diversidad de carismas al servicio de la evangelización, la oración intercesora y la caridad en las distintas comunas del Maipo
En San Bernardo, Chada y Paine encontramos Institutos de Vida Contemplativa (Clausura), Comunidades dedicadas enteramente a la oración, la penitencia y el silencio en clausura, siendo el corazón orante de la Diócesis: El Monasterio de Carmelitas Descalzas de Jesús, María y José (San Bernardo) y el Hermanas Servidoras de la Palabra y la oración (San Bernardo).
Se suman a lo anterior los Institutos de Vida Apostólica (Congregaciones Religiosas), sociedades y congregaciones con una activa misión evangelizadora en la educación, la salud, la atención de los más vulnerables y las misiones populares. Las Congregaciones Femeninas presentes son las Hermanas de la Caridad Cristiana de la Inmaculada Concepción (Madre Paulina); Salesas Misioneras de María Inmaculada; Hijas de San José, Protectora de la Infancia; Hermanas Carmelitas de Santa Teresa de Jesús; Hermanas Misioneras del Santísimo Redentor; Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM); Instituto Mater Dei; Fraternidad El Camino (Hermanas de los Pobres de Jesucristo); Hermanas de la Misericordia; Hermanas Franciscanas Misioneras de María; Hermanas Misioneras de la Caridad Don Orione; Franciscanas Misioneras de la Inmaculada Concepción; Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor y las Hermanas del Oratorio Mariano del Pueblo de Dios (Águila Sur)
También contamos con la presencia de Congregaciones Masculinas como el Instituto del Verbo Encarnado (IVE); Ministros de los Enfermos (Religiosos Camilianos); Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos); Padres del Oratorio Mariano; Hermanos Maristas de la Enseñanza y la Fraternidad El Camino (Rama masculina / Misiones Anawin)
Los Institutos Seculares, fieles consagrados que viven los votos evangélicos insertos de lleno en las estructuras temporales y profesionales civiles, presentes en nuestra Diócesis son el Instituto Secular Servitium Christi y la Compañía Misionera del Sagrado Corazón
Finalmente, el reciente erigido Orden de las Vírgenes Consagradas (Ordo Virginum) “Santa María Virgen”, mujeres consagradas solemnemente a Dios por el Obispo Diocesano como esposas de Cristo, puestas al servicio de la Iglesia local sin dejar su entorno familiar y social.
Una mirada histórica
El 15 de agosto ha sido la fecha tradicional del Día de la Vida Consagrada en Chile desde mucho antes de la creación de la jornada mundial. A nivel de la Iglesia Católica global, el papa San Juan Pablo II instituyó la Jornada Mundial de la Vida Consagrada en 1997 para ser celebrada cada 2 de febrero, en la Fiesta de la Presentación del Señor. Sin embargo, la Iglesia chilena mantuvo su propia tradición histórica de celebrarla el 15 de agosto, coincidiendo con la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María. En particular, el Vicario de la Vida Consagrada de la Diócesis nos señala que “la Santísima Virgen es el modelo perfecto de consagración a Dios y la Fiesta de la Asunción da sentido a los consagrados que mediante sus votos de pobreza, castidad y obediencia son testimonio de un anticipo de la vida del cielo, “buscando las cosas de arriba” como dice San Pablo.”


