Comunidad del Colegio Marcelino Champagnat de La Pintana celebra con gozo su Fiesta Patronal

LA PINTANA.– Con gran gozo eclesial y en un ambiente de profunda devoción, la comunidad educativa del Colegio Marcelino Champagnat, ubicado en el sector de El Castillo, en la comuna de La Pintana, celebró este martes 2 de junio su fiesta patronal con una Santa Misa. La Sagrada Eucaristía fue presidida por nuestro Pastor diocesano, el Obispo de San Bernardo, Monseñor Juan Ignacio González Errázuriz.

La celebración litúrgica contó con la asistencia de los directivos del establecimiento, el cuerpo de profesores, asistentes de la educación, el Hermano Jesús (marista) y una delegación de alumnos, quienes se reunieron para dar gracias a Dios por los frutos espirituales y académicos de la institución. Junto al Obispo, acompañó también el Padre Víctor, capellán del colegio.

Un llamado a la fidelidad y al servicio en las aulas

Durante su homilía, Monseñor Juan Ignacio González destacó la importancia de la educación católica en sectores vulnerables y agradeció la entrega diaria de los docentes y consagrados. El Obispo instó a toda la comunidad educativa a mantener vivo el carisma de San Marcelino, recordando que la tarea principal de la escuela católica es propiciar un encuentro real con Jesucristo.

 

Asimismo, nuestro Pastor animó a los alumnos presentes a mirar el ejemplo de su santo patrono para construir sus vidas sobre los cimientos firmes de la fe, la honradez y el amor a la Santísima Virgen, bajo la lógica de la comunión y la fraternidad eclesial.


San Marcelino Champagnat: Un modelo de entrega y educación cristiana

Reseña del Santo Patrono
Nacido en Francia en 1789, San Marcelino Champagnat fue un sacerdote santo que, conmovido por la falta de instrucción religiosa y la situación de abandono de la juventud tras la post-revolución francesa, fundó en 1817 la congregación de los Hermanos Maristas. Bajo el tierno amparo de la Madre de Dios, su pedagogía se cimentó en el amor mariano, la sencillez, la presencia constante y el espíritu de familia. Fue canonizado por el Papa San Juan Pablo II en 1999, dejándonos el imperecedero legado de su misión: “Formar buenos cristianos y virtuosos ciudadanos”.

Con la bendición del Obispo de San Bernardo, la comunidad del Colegio Marcelino Champagnat de El Castillo renueva su compromiso de seguir siendo una lámpara encendida en medio de su barrio, llevando la luz del Evangelio a cada hogar.