En una mañana marcada por la oración fervorosa y la comunión eclesial, la Iglesia Catedral de San Bernardo acogió este sábado 11 de abril, la celebración de la Sagrada Eucaristía por la Paz del Mundo.
La Santa Misa, que respondió al llamado del Papa León XIV a toda la cristiandad, contó con la presencia excepcional de S.E. Mons. Kurian Mathew Vayalunkal, Nuncio Apostólico en Chile, quien presidió la celebración junto al Pastor Diocesano, Mons. Juan Ignacio González.
Al término de la liturgia, el representante del Santo Padre destacó la relevancia de este momento para la comunidad local y global. “Estamos aquí en estos días tan importantes, preciosos, para celebrar la Eucaristía por la paz que nuestro Santo Padre ha pedido a todo el mundo”, señaló el Nuncio ante los medios diocesanos.
Haciendo referencia a la compleja coyuntura internacional, Mons. Kurian Mathew Vayalunkal enfatizó que la intervención espiritual es prioritaria: “Como ustedes saben, este momento es muy importante, sobre todo estas semanas en que el mundo vive una situación muy difícil. Nuestras oraciones son el fundamento para crear esta paz; por eso estamos acá, suplicando al Señor Todopoderoso, el Rey de la Paz”.
Unidad con el Papa y preocupación por Medio Oriente Por su parte, el Obispo de San Bernardo, Mons. Juan Ignacio González, agradeció la visita del Nuncio y reforzó la intención de la Diócesis de caminar en sintonía con la Iglesia Universal.
“Acabamos de celebrar junto al Señor Nuncio para pedir por la paz, algo tan esencial. Estamos unidos al Papa León y a toda la Iglesia, para que el Señor conceda este don al mundo y, especialmente, para que detenga la guerra en Medio Oriente, que tantos males y tantas víctimas inocentes está cobrando”, expresó el prelado.
Mons. González recordó además que la verdadera paz no es solo un acuerdo político, sino una transformación interior: “El bien de la paz viene de dejar a Cristo entrar en nuestros corazones; eso es lo que el Señor Nuncio nos ha pedido en la homilía de parte del Santo Padre”.
La jornada concluyó con la bendición impartida a los fieles presentes, quienes posteriormente se unieron desde sus hogares a la transmisión de la Vigilia de Oración presidida por el Pontífice desde la Basílica de San Pedro, emitida en directo por Canal ISB y Radio Franja.



