Año Mariano diocesano, con ocasión del centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Madre de Chile.
El Obispado de San Bernardo ha anunciado que el año 2026 será celebrado en la diócesis como un Año Mariano, con motivo del centenario de la Coronación de la Virgen del Carmen como Reina y Madre de Chile, realizada el 19 de diciembre de 1926 en el Parque O’Higgins de Santiago. Este tiempo especial de gracia se desarrollará desde el 19 de marzo de 2026, Solemnidad de San José, hasta el 1 de enero de 2027, Solemnidad de Santa María, Madre de Dios.
La carta de convocatoria al Año Mariano será dada a conocer el día 19 de marzo, Solemnidad de San José, Esposo de la Santísima Virgen.
La carta recuerda que la Virgen del Carmen ha acompañado la historia de Chile como Madre y protectora, especialmente desde los tiempos de la Independencia. En vísperas de la Batalla de Maipú (1818), los patriotas encomendaron la causa de la libertad a la Virgen, dando origen al Voto de O’Higgins, que culminó con la construcción del Templo Votivo de Maipú. Posteriormente, el Papa Pío XI declaró a la Virgen del Carmen Patrona de Chile en 1923, y en 1926 fue solemnemente coronada como Reina de la nación.
El Año Mariano diocesano será un tiempo de conversión, misericordia y renovación espiritual, invitando a los fieles a fortalecer la vida sacramental —especialmente la Santa Misa dominical y la confesión—, la oración personal y familiar, el rezo del Santo Rosario y la devoción al Escapulario del Carmen. También se promoverá la evangelización en parroquias, comunidades y colegios, particularmente en la preparación de los jóvenes para la Eucaristía y la Confirmación.
Durante este año, los fieles podrán obtener la indulgencia plenaria peregrinando a los templos jubilares designados en la diócesis: la Iglesia Catedral de San Bernardo, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Bernardo, el Santuario de la Inmaculada del Maipo, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Hospital y el Santuario del Sagrado Corazón de La Pintana, cumpliendo las condiciones habituales establecidas por la Iglesia. También los enfermos y quienes no puedan salir de casa podrán recibir la indulgencia uniéndose espiritualmente a las celebraciones.
El Obispo invita especialmente a los sacerdotes a promover la devoción a la Virgen del Carmen, la imposición del Escapulario y la organización de peregrinaciones a los templos jubilares. Asimismo, se convoca a todos los fieles a participar en momentos significativos del año, entre ellos la bendición papal con indulgencia plenaria, el 16 de julio en la Catedral de San Bernardo, solemnidad de la Virgen del Carmen.
Finalmente, se recuerda que la celebración nacional del centenario tendrá lugar el 30 de julio en la Catedral de Santiago, con la participación de los obispos de Chile, como signo de comunión y unidad eclesial.
El Obispo concluye confiando este tiempo de gracia a la intercesión de María, para que este Año Mariano sea para la diócesis y para Chile una verdadera escuela de fe, oración y amor a Cristo, bajo el amparo de la Virgen del Carmen, Reina y Madre de nuestra patria.


